domingo, 26 de junio de 2016

Moscú

Domingo, 26/06/2016

El tren de San Petersburgo a Moscú fue una tortura. Nuestros vecinos de cabina eran dos regordetes (sin re) que roncaban de lo lindo y nos dieron la noche.


Sin embargo llegar a las 7h de la mañana a Moscú mereció la pena. En nuestro hotel no nos aceptaron hasta las 14h y mientras tanto, como zombies anduvimos por la plaza roja hasta ver las hordas de japoneses aparecer por la esquina. 


Mereció la pena estar sin gente. Esperamos hasta las 10h para visitar la tumba Leninh, sin suerte, no abriría ni ese día ni al siguiente.


Con nuestras mentes cansadas nos dispusimos a hacer lo que todo el mundo: Visitar el Kremlin. Esperaba tantísimo más del lugar que me quedé un poco fría.


Siestaca en nuestro precioso hotel para recuperar las fuerzas de tan agotadora noche y mañana. Y para terminar el día cenota en Oecca un restaurante maravilloso. Ofrece dos ambientes y menús diferentes: Georgiano y Ucraniano. Ambos deliciosos, la primera noche fuimos al Georgiano, la segunda al Ucraniano.


Para terminar, un delicioso paseo nocturno por los jardines del Kremlin, sin acceso a la plaza roja a causa de las fiestas por las graduaciones que en cada esquina de Moscú festejaban y tiraban fuegos artificiales.


Tras haber dormido como bebés, tratamos en vano de ir a ver a Leninh de nuevo en nuestro segundo en Moscú. Nos quedamos con ganas y fuimos a dar un paseo hasta el parque de Gorky.


... Y mientras color terapia por todos lados: Rojo en la plaza roja, azul en las fuentes, amarillo en lo imperial...


Preciosas vistas de camino al parque.


Lo que más me gustó del paseo fue ver en las lejanías esos rascacielos con águilas imperiales, estrellas, o hoces con martillo en la cima. Me sentía tan comunista andando por las calles de Moscú con mi camiseta de estrella roja china.


El parque resultó ser uno sitio genial para relajarse un poco, para descansar y para divertirse. Tantos conciertos en la calle, tanta gente patinando, divirtiéndose. Me encantó ver la vida de los rusos de esa manera. Demasiado sol, demasiado calor, casi insolación. 


Para terminar el viaje y no menos importante. Desayuno con Carolina, una chica encantadora con la que me gustaría encontrarme de nuevo en alguno de mis viajes.

SUNKIDNARKNESS