domingo, 25 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

Domingo, 25/12/2011

La Navidad llegó al hospital hace una semana, salimos de noche a fumar al porche y nos dimos cuenta de que debíamos estar cerca de Navidad. Tres casas vecinas habían adornado sus porches con luces de colores. Aun así, la temperatura de 20º, la carencia de escaparates y anuncios navideños, me han hecho olvidar un poco las fechas que son.

El día de Noche Buena, no sentía nada especial. La vida social empieza a cansar y yo veía la cena en Anantapur con el resto de voluntarios casi como un evento social obligado al que asistir. Además esa semana apenas tenía energía, me bajó la regla, me salió un herpes en la nariz (hacia dos años que no me pasaba) y me entraron a robar en casa. Necesitaba descansar pero en vez de eso me dediqué a cocer garbanzos para preparar humus.

A la que nos dirigíamos a coger el bus, mi chip cambió, y empezó a apetecerme ese evento social. Empezamos a cantar la canción de 'saca la bota María...'


A la llegada al campus Okati (uno en Telugu), Paseo de Gracia estaba iluminado como la Gran vía. Algunos voluntarios decoraron el comedor mientras otros daban el retoque final a sus platos. ¡La cena fue exquisita! Berenjenas rellenas, sopa de pollo, ensalada de espinacas, humus, pizza...


 Corrió la cerveza y luego los mojitos. Nos pillamos una moña considerable y acabamos subiendo al deposito de agua a ver las estrellas. ¡Fue brutal! No querría haber estado en otro sitio ese día ni de coña.


Por la mañana, a eso de las 9h, la bella durmiente se despertó, y tal era su malestar general, que sólo quería ver dibujos. Germán propuso ver Inception (Origen), y ahí estuvimos echando cabezadas hasta las 12h.

Al reunirme con el resto de voluntarios, las chicas me comentaron que Papa Noël había venido a nuestra habitación y que en la silla de enfrente de la puerta había un regalito para mí. Fui literalmente corriendo a ver que me habían dejado. Encontré diez pulseras de color azul cielo envueltas en papel de periódico con mi nombre escrito.


De nuevo empezamos a preparar comidas. Puse la mesa, y luego me dediqué a preparar platos con embutidos. Hicieron pollo a la naranja y musaka. ¡Es quesito!

A las 17h fuimos al teatro para ver bailar danza clásica India a Jessica. Estuvimos esperando tres horas y aún estaban con los preliminares. Nos fuimos sin verla bailar y sin energía. Bailó a las 23h. 

SUNKINDARKNESS

viernes, 23 de diciembre de 2011

¿Dónde estará mi cámara?

Jueves, 22/12/2011

Yo estaba trabajando, mientras Ester se ausentaba de nuestra casa durante unos 5 minutos para presentar a su madre a Amanda. Un niño llamó a la puerta, Amanda abrió, y el niño, vestido de uniforme del colegio, pidió ver al hombre de la casa. Amanda contestó que sólo había 'Madames' en esa casa.

Dos minutos más tarde Ester volvía a casa cuando se encontró con el mismo niño en la puerta. La misma charla y se fue. No mucho más tarde llegué yo, me dispuse a ayudar a Ester a hacer su maleta. Una media hora más tarde de que el niño se hubiese ido de casa, veríamos que el móvil de Ester había desaparecido. Revisando nuestras pertenencias nos percatamos que también su iPod, mi cámara de fotos y MP3 habían sido robados.

En un primer momento no me dio mucha rabia. Todas las fotos las había ido sacando diariamente para escribir el blog, pero a medida que fueron pasando los minutos me dí cuenta que mi humor se iba agriando.

Llamé a seguridad y el jefe del departamento se presentó ante mí. Aún le recordaba de la Aventura. Le contamos la historia, nos dijo que haría todo lo que estuviese en su mano para recuperar las cosas.

A la mañana siguiente Amanda fue a ver a los niños que iban al colegio, para ver si identificaba alguno. Los colores del uniforme no se correspondían. Dijeron que esa tarde nos llevarían los uniformes de cada uno de los colegios de Bathalapalli para que identificase Amanda el colegio e ir a buscar al niño. No nos trajeron los uniformes.

Una semana más tarde, el miércoles, me comentaron que sabían el colegio al que pertenece el uniforme (¡pero si no lo ha visto Amanda!) y que tienen dos nombres de niños. Los vigilarán y si les pillan con alguna de nuestras cosas irán a por ellos.

Dicen que es muy fácil que vayan al colegio mostrando las cosas que nos han robado diciendo que sus padres se lo han regalado, otros dicen que no tenga esperanzas.

Veremos como se resuelve todo esto.

SUNKINDARKNESS

lunes, 19 de diciembre de 2011

Fútbol y Bukkaraya

Domingo, 18/12/2011

Seis despertamos en una de las habitaciones del campus 1 de Anantapur. Reinaba el entusiasmo por la excitación de lo que se avecinaba. Todo el mundo se vestía con ropa de deporte y se calzaba las zapatillas deportivas, mientras se discutía sobre el posible resultado del partido de fútbol que se iba a jugar.

Nos reunimos con el resto de voluntarios en la cantina. Un desayuno ligero, lavarnos los dientes y ya estabamos en el complejo deportivo que llaman 'Stadium'. Al llegar me percato de que realmente hay un estadio de criket, varios campos de tenis, una pista de atletismo, una de voleybol y una de fútbol de las gigantes. Imposible correr de un extremo al otro - Oliver y Benji tardaban 30 minutos.
Al llegar a la pista nuestros contrincantes no aparecían. Menos mal -pensamos todos-, con la paliza que nos iban a meter. Un buen rato después oigo a alguien decir: -Pero si no son niños, son hombres. Delimitamos el campo a sólo la mitad del inmenso campo de fútbol, y 10 voluntarios nos enfrentamos contra 10 niños-hombres del equipo de polo. Uno de ellos fue el arbitro.


El partido comenzó, y yo era la portera. El día anterior había decidido no coger las deportivas, no me apetecía mucho jugar, ni tampoco correr de un lado para otro detrás de un balón. La decisión no estuvo del todo desacertada, pero para sacar desde portería chutando el balón me tuve que buscar un par de ayudantes. Tener ayudantes para un trabajo sencillo es de lo mas común en la india. Todo esta muy jerarquizado aquí, y tener un ayudante que te traiga el bolígrafo es muy común. Así que sin deportivas y con 2 ayudantes, me dispuse a jugar un partido de fútbol a la manera india contra una horda de niños-hombres. Les dije que era chica y que tuvieran cuidado, pero creo que no me escucharon. Los primeros 20 minutos me vi acosada en mi portería. No marcaron, y a cada minuto que pasaba sentía más seguridad. Poco a poco los españoles, nos fuimos metiéndonos en el juego, y empezamos a llegar al campo contrario... y al final acabamos acosándoles nosotros a ellos.

¡Ah!, paré un penalti. El más chupón del equipo contrario chutó con tantas ganas que me ardían las palmas de las manos, menos mal que después hicimos el descanso.


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Resultado del partido 2-0. Ganó el equipo de las zapatillas, ellos jugaban descalzos. No se cometieron demasiadas faltas, aunque al principio del partido un chaval me abrazó para que no pudiera coger el balón, y dar así una oportunidad a sus compis de marcar. Aunque nosotros tampoco fuimos muy limpios, vi a uno de los nuestros empujar con el cuerpo al contrincante, y por todos los lados los españoles gritaban  para asustarles y que perdiesen el balón.

Mirad que final tan bonito vivimos.

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Fuimos a ducharnos al campus, estábamos todos llenos de arcilla rojiza por todos lados.Tomamos el aperitivo entre risas y luego comimos. Unos se echaron siesta, otros charlamos. Y salimos hacia Bukkaraya.

En Bukkaraya hay un templo en la cima de un monte. Subimos los 500 escalones, y nos sentamos a contemplar la puesta de sol. Los monos empezaron a rodearnos por todos lados, nos dispusimos a estudiar un poco sus pautas, y al empezar el descenso intentaron arrancarle el bolso a una de las chicas.

Llegamos de nuevo al campus. La gente se fue a preparar momos para la cena de despedida de una voluntaria. Me comí unos 12 momos de pollo :) . Antes de volvernos a Bathalapalli, saqueé un tarro de 5 litros de yogurt, uno de miel, especias varias para mis guisos... a partir de ahora procuraré cocinar un día a la semana. Empecé el viernes, hice couscous.

SUNKINDARKNESS

viernes, 16 de diciembre de 2011

Bathalapalli Software

Viernes, 16/12/2011

Trabajo en una pequeña oficina, al lado de la entrada del hospital con las paredes amarillas y las puertas azules. Hay 4 personas en el departamento de IT, pero sólo 3 de ellas son programadores, el cuarto se dedica a instalar el programa y comprobar departamento a departamento que funciona correctamente... no entiendo su rol. Una vez que todo va bien, ¿qué hace? Ni idea.

Cuando llegue, me di cuenta que pasar 8 horas en el despacho me comía la positividad. ¿Acaso me había venido a la india para estar encerrada en un despacho con 4 personas?, ¿sin relacionarme?, ¿sin ver a quien iba destinada mi ayuda? Así que abrí las ventanas del despacho y empecé a ver la luz del sol, a escuchar los coches pasando por la carretera y el bullicio de los pacientes en el hall de al lado... y todo empezó a ser más armonioso. No me han pedido mis compañeros que cierre las ventanas, así que supongo que no me ponen pegas. Por las tardes el calor es tan sofocante que me veo obligada a cerrarlas.

La RDT (Fundacion Vivente Ferrer) consta de 3 hospitales, y muchos centros ambulatorios. El hospital de Bathalapalli aunque actualmente tiene unos 120.000 pacientes debe de ser capaz de recibir los 4 millones que habitan en esta región. A su vez, el hospital de Kalyandurg otros 4 millones, y Kanecal unos 2 millones. Haceros una idea que India es el segundo país más poblado del mundo, que en Bathalapalli nace un niño por hora y que se dice que en India nace un niño cada segundo. No es difícil parándote a pensar que sólo necesitas 60 hospitales más como el de Bathalapalli para tener un niño por minuto.

Tratar de imaginar una base de datos que deba de gestionar todos estos millones de datos. La cantidad de visitas que pueden hacer esas personas al hospital en su vida, la cantidad de recibos de farmacia que se pueden hacer (2000 al día), los análisis, las radiografías... estamos hablando de cantidades de datos que pueden escapar de nuestra comprensión. Ahora trata de entender que toda esa información nunca se elimina, que queremos guardar la información del abuelo de mi paciente para poder saber si tiene antecedentes de cáncer... ahí ya no hablamos sólo de 4 millones. No se sabe si la gente está viva o muerta, porque para morirse la mayor parte se va a casa. No se saben las fechas de cumpleaños de los pacientes, sólo de aquellos que hayan nacido en el hospital. Bien, ya te vas a aproximando a una imagen real de la situación... cuando me di cuenta de todo esto llevaba 2 semanas y lo vi muy negro.

El programa se empezó a desarrollar hace 10 años, con unas nociones muy precarias de como hacer una base de datos -y eso que son universitarios.

Pregunté al llegar que era lo que se esperaba de mi. Me contestaron que hacer que el programa sea mas rápido, que no se cuelgue la aplicación, que revise la base de datos y la ajuste para poder tener una única para todos los hospitales, ambulatorios... Menudos requisitos tan generales.

Bueno, pues después de una semana sumergida de lleno en la base de datos, me dí cuenta que hacer ñapas para solucionar el problema es imposible. Muchos datos almacenados son erróneos, y la envergadura del problema es tan grande que sólo hay una solución posible: rediseñar la base da datos para que se ajuste a las necesidades de toda la red de hospitales. Así que estoy en india creando tablas, relacionándolas, agrupando información, haciendo particiones, cacheando datos, ... Trabajo hay para un rato largo, y al mismo tiempo tengo a mi equipo de programadores adaptando el programa a lo nuevo. Creo que saldrá algo bastante decente, al menos mucho más sostenible. ¿Cuánto tiempo tardaremos? No se puede calcular, las cosas aquí funcionan de otra manera.

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lunes, 12 de diciembre de 2011

Bangalore

Domingo, 11/12/2011

Llegamos a Bangalore el sábado sobre las 20h30, después de haber visitado Lepakshi. Nos inscribimos en el hotel y nos fuimos a las habitaciones a dejar mochilas. Empezamos a cervezas mientras esperábamos la segunda remesa de viajeros, y nos cambiamos nuestros harapos por ropas occidentales. Bangalore es la sexta ciudad más grande de toda la india y destaca en desarrollo informático, por lo que vestirse a la manera occidental no está mal visto.


Después de ponernos guapetes salimos a la calle buscando "The only place", restaurante donde habíamos  quedamos con la tercera remesa de viajeros. Danzamos de arriba a abajo, nos mandaron en direcciones contrarias, a todo el que veíamos preguntábamos... pero después de una hora aún estábamos delante del hotel sin haber encontrado el sitio. Por casualidad, una madrileña nos echo un cable nos contrató unos rickshaws e indicó a los conductores donde tenían que ir.

Llegamos al restaurante y mientras esperabamos mesa, compré mi imán con la forma de india y los colores de la bandera, y la tercera remesa apareció. Nos juntamos 14 para cenar.


En el restaurante la carta nos satisfizo a los deboradores de carne, dos paginas enteras de diversos platos suculentos de carne roja nos aguardaban. Yo me pedí un 'Filet Mignon' que me supo al manjar más suculento de la tierra. No consigo recordar las conversaciones que tuvimos unos entre otros, pero tengo la impresión de que me lo pase increíblemente bien. De postre compartimos un trozo de tarta de chocolate que estaba increíble y tarta de queso que no sabía a nada.


Todo el buen rollo acumulado por la cena se crispó cuando la gente empezó a pedir cuentas separadas. Es completamente comprensible, pero las formas tienen mucha importancia. Lo peor del asunto es que al final los que pagaron por separado pusieron 10 rupias menos que los que lo hicieron en conjunto, o sea 0.01 céntimos... ¿tanto lío sólo por eso? Además dos chicas y yo no tuvimos vueltas, pero nosotras no pusimos problemas.

Salimos del restaurante y nos separamos en dos grupos, unos al hotel y otros a por cerveza. A la llegada al hotel los malos humos parecían haberse disipado, pero aún hubo un par de comentarios poco acertados y hubo gente que se aisló un poco del grupo principal para calmar los ánimos. Las birras pasaban de una mano a otra y nos pusimos a jugar a las películas. Nadie tiene más soltura que Ester para ello. Nos echamos unas risas.

A las 3h nos fuimos a la cama, me metí en el cuarto de los chicos no roncadores, y tuve la desgracia de que era el único cuarto con un zumbido como banda sonora. Dormí poco pero tuve la sensación de descanso. Al despertamos, el payaso Fredi nos propuso a Germán y a mí hacer unos ejercicios de estimulación de los órganos internos. Fue muy curioso. Pagamos el hotel no sin malos rollos... de los que yo me enteraría más tarde, y nos fuimos a desayunar. Tomé un tang naranja y un sandwich vegetal muy rico.

La mayor parte fuimos a buscar un sitio en el que cambiar dinero. Mientras tanto en la calle nos encontramos con un tipo con una pipa convertible en cachima y en silum, y acabamos pagando un precio desorbitado por ello... más tarde nos daríamos cuenta que habíamos pagado 5 veces de más el precio de lo que realmente costaba. Encontramos una tienda donde nos cambiaban el dinero, y todo el mundo se puso a comprar. El karma quiso recompensarme de la estafa que había sufrido, porque en la tienda pregunte por una tela con elefantes bordados que me fascino y de pedirme 900 rupias al final me la saqué gratis sin hacer ninguna compra, qué lavia debo de tener :) . Así que tengo un par de elefantes en casa super chulos.


Me disgregue del grupo principal en busca de un frontal. No hubo suerte, pero me permitio explorar y comer una gauva con sal y polvo de chile... luego note la tripa rara el resto de la tarde.




Habíamos quedado todos en el Hard Rock para comer, y me pedí una hamburguesa. Los que el día anterior habían pagado por separado pagar en conjunto ya que esta vez habían consumido más. En cambio a mí me salía mejor pagar por separado, no puse problemas.

El coche que habíamos contratado para ir y volver nos recogió en el restaurante. Fuimos al hotel cogimos las mochilas y nos fuimos al jardín botánico. Bastante bonito, aunque como teníamos que esperar a otros no pudimos explorarlo demasiado. Terminamos de noche meditando en grupo mientras los policías usaban sus silbatos - era la hora de cierre.


Viaje de 4h y llegamos a Bathalapalli. A las 23h estaba en la cama y al día siguiente no fui a desayunar para poder dormir una hora más.

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sábado, 10 de diciembre de 2011

Lepakshi

Sábado, 10/12/2011

Salimos hacia Bangalore a las 14h, pero decidimos hacer una parada a mitad de camino para ver el famoso templo de Lepakshi.


En Lepakshi se encuentra el Veerabhadra temple que es uno de los mejores conservados de esta región, por lo visto los dibujos de las columnas están mucho mejor conservados que en Hampi. Nos dimos un paseo por el templo y me maraville al ver la arquitectura. Es tan distinta de lo que se ve en los templos de los laterales de la carretera. Me hinche a hacer fotos.


También hay una vaca gigante que llama muchísimo la atención.


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Vida en Bathalapalli

Viernes, 09/12/2011

Mi vida en Bathalapalli es riquísima en todos los sentidos, me aporta muchísismo y cada día me siento más entusiasmada.

Suelo levantarme a las 7h30, me visto, me quito las legañas, me lavo los dientes y me junto con el resto de voluntarios para ir hacia la cantina o bien para desayunar en el porche. Actualmente somos 8, pero creo que más o menos, con las llegadas de unos y las idas de otros no oscila demasiado el numero.

Bueno, como iba diciendo. Suelo desayunar cereales con plátano, yogur y miel, y pa amb tomaquet, aunque el pan es de molde -lo que daría por tener una barra de pan. Hay café y té, pero yo me contento con agua.

Después suelo leer una media horita mis libros sobre la india - gracias-, y sobre las 9h salgo hacia el trabajo. De 9h a 17h trabajo, aunque el horario es flexible (me he ido antes y me he tenido que quedar hasta tarde). Tengo una hora para comer entremedias que suele ser de 13h30 a 14h30.

En la hora de la comida me reúno con el resto de voluntarios, comemos lo que nos hayan preparado en la cantina. Los miércoles hay pollo :) . Después de una charla aderezada por injusticias médicas, pacientes que se mandan a casa porque no tienen dinero para pagar los tratamientos médicos pero no lo suficientemente pobres como para recibir el tratamiento gratis, me voy al cuarto a leer un poquito y a dar una cabezada. Luego vuelvo al curro.

Junto con los desayunos en el porche, la tarde es el mejor momento del día. Los lunes y miércoles a las 20h salgo a hacer footing media horita, y luego si se tercia juego al badminton. Luego ducha, cena y sociabilizar. Los martes y jueves bajo a Anantapur a visitar a los compis de allí, a hacer yoga y a saquear la cocina. Vuelvo a cenar a Bathalapalli y convivencia. Es complicado conseguir una rutina porque siempre hay planes de cosas alternativas.

Estoy encantada con mis amiguetes. Nos reunimos para las comidas, para practicar deporte y para charlar, ver pelis o series.

Solemos hacer una vez a la semana una cenita en casa, algo especial para romper la monotonía de tantos días seguidas currando. Además todas las semanas hay la despedida de alguien y bajamos a Anantapur a cenar.  La verdad es que a veces agobia un poco estar con tanta gente tanto tiempo, pero hay que saber tomarte tiempo para hacer tus cositas (como ahora que os escribo).

Luego como iréis viendo todos los domingos me largo por ahí a visitar la región, intento escapar de la rutina de este campus.

SUNKINDARKNESS

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Puttaparthi

Domingo, 04/12/2011

Por fin llego el domingo, después de 6 días seguidos currando, lo necesitaba. Necesitaba salir del campus del hospital, necesitaba evadirme un poco del ambiente familiar que hay aquí, y bueno di que mi mente necesitaba desconectar de todo. Muy contenta, aunque cansada me dispuse a hacer una excursión a un pueblo del que me habían hablado: Puttaparthi (sí, el nombre es muy gracioso).


Germán y yo fuimos al cruce, y esperamos unos 10 minutos a que llegase un autobús que nos dejase en Puttaparthy. Resulta que los autobuses a Dharmavaram, y luego de allí teníamos que coger otro bus hasta el destino. El viaje de ida fue bastante divertido, nos dejamos el culo con unos cuantos badenes, pasamos al lado de rebaños de ovejas, casi atropellamos vacas... vamos lo que suele corriente por aquí.


A medida que nos acercábamos a Puttaparthi, nos percatamos de que era una región rica, plagada de resorts todos asociados a un tal Sai Baba. Paseamos por las calles, y nos compramos un samosa con guindilla para el segundo desayuno hobbit, picaba.



Nos dimos una vuelta el Prashanti Nilayam Ashram, donde me llamaron la atención 4 veces por llevar calzado al acercarme a un lugar de adoración. Lo mejor del asunto es que cuando Germán hacia algo considerado no apropiado, decían: - "Madame, Madame" - siempre era mi culpa. No nos dejaron sacar fotos en el interior, pero era bastante bonito. Fuimos a ver el museo, que estaba dentro de una deificación que asocias a los Majarahas. Al acercarnos un par de chicos con los que habíamos coincidido en el autobús de ida, me dieron una flor y me pidieron sacarme una foto con ellos. Visitamos el museo que fue interesante por las maquetas de otros lugares de culto importantes en la india, y luego a la salida nos hicimos unas fotillos con un grupo de niños. A la que volvíamos al pueblo, nos dimos cuenta de que los arboles estaban plagados de murciélagos. Eran enormes, casi tan grandes como mi torso... una pasada verles desplegar las enormes alas.


Buscando un tibetano para comer, nos encontramos a un argentino que nos recomendó uno, y nos informo que en la ciudad santa no se podían encontrar cervezas. Compramos agua y coca-cola y nos pusimos a charlar al lado de una chabola durante un ratazo. Nos dimos un paseo por la zona periférica, fuera de los resorts y nos encontramos con un cerdito super chiquitín comiendo basurilla. ¡Qué lindo!


Mis amigos bathalapeños me habían pedido que hiciese algo de compra. Entramos en un super, e hice la compra. Me gaste unas 900 rupias.

A las 14h llegamos al restaurante tibetano recomendado. Pedimos una sopa, dos platos de momos, un pan tibetano, un par de tes con limón,  y de postre unos zumos de naranja. Estaba todo sumamente delicioso... cada minuto un ¡qué rico! se me escapaba. El hilo musical era ideal. Me sentí transportada a una zona tranquila donde no había multitudes de gente, donde todo era Zen. Recuerdos de china me venían a la mente. Comimos con salsa picante y palillos. Fue el rato mas agradable de todo el día, y merece la pena el sitio principal mente por eso. Compre el cd que estaba sonando y se lo regale a Germán, luego me lo copiaría yo.


Fuimos a la estación de autobuses para volver a Batalaphalli, y en el trasbordo de buses se me olvido la compra en el bus. Lo que mas rabia me dio fue perder el cd. Una vez en casa de tranqui puse música medieval y a descansar.

SUNKINDARKNESS

Bathalapalli

 Viernes, 02/12/2011

Bathalapalli no es mas que el cruce de dos carreteras que conectan dos "grandes ciudades": Anantapur y Dharmawara. Tenemos una tienda donde podemos comprar birras, un par de tiendas de ropa que no merecen la pena, un montón de quioscos donde podemos encontrar cualquier cosa, un par de pastelerías, y varios puestos donde comprar fruta y platillos variados para comer. Desde el cruce al hospital se pueden ver chabolas, casas, y tiendas de campaña.


El campus de Bathalapalli es un extenso terreno donde se encuentra el hospital pediatrico, el hospital general, el hospital de VIH, las casas de los médicos, las residencias de las enfermeras, un enorme gimnasio, un par de parques y la tumba de Vicente Ferrer.


Mi casa consta de dos cuartos, dos baños (uno de ellos dentro de mi cuarto), un salón, una cocina, un porche y un jardín trasero. Mi cuarto es modesto, pero grande. Tengo unas cuantas estanterías, un par de percheros y una mesa. El cuarto de baño tiene ducha aunque el agua no sale caliente, sale a temperatura ambiente y se agradece con mi pelo largo poder aclararse sin necesidad de cubazos. Tengo agua caliente, pero solo de grifo.


Tenemos una cantina donde nos sirven desayuno, comida y cena todos los días que queramos. La comida no es tan variada y buena como en Anantapur, pero la solemos complementar con cosas del super o de los saqueos. Cuando bajo a Anantapur, me dedico a saquear la cocina llevándome sandías, papayas, mandarinas, piñas, uvas, aceite, tranchetes, ketchup... empiezo a tener reputación de ladronzuela. Aquí la única fruta que tenemos son plátanos, nunca falta pan de molde y los miércoles solemos tener pollo para comer -ñam, ñam. Hay una especie de yogures super acuosos que dan poquito de repelus.



El gimnasio tiene una mesa de billar, una mesa de pin-pon (sólo tenemos una raqueta), un campo de batminton, bicis estáticas, cintas para correr y máquinas.


Sí, el campus está super bien equipado. Es una maravilla, pero te pasas aquí metido 6 días a la semana, y no hay nada demasiado cerca que merezca la pena a parte de lo de aquí dentro. No podemos ir a clase de baile, ni a yoga como en Anantapur. Si quieres hacer algo mas especial te tienes que coger el autobús a Anantapur y éste tarda 45min.


A pesar de todo no cambiaría vivir aquí por vivir en al campus de Anantapur. Tengo el trabajo a 3min a pie, y me flipa el ambiente que hay aquí. Mucho mejor sin ninguna duda que el que hay en Anantapur.

SUNKINDARKNESS

martes, 6 de diciembre de 2011

El autobús

Martes, 06/12/2011

He aquí que una chica coge el bus y se sienta sola en un banco de la primera fila, al ladito mismo del conductor y en la zona que supuestamente está destinada a mujeres. Unos 3 minutos más tarde, sin haber habido ninguna parada, sin que nadie se subiera del autobús, un chico decide cambiarse de sitio y se coloca a su lado.

Ella continua mirando por la ventana ignorándole, pero el chico la llama la atención tocándola el brazo. Ella le mira, y él la empieza a hablar. Ella no entiende nada, él saca una libreta y empieza a escribir: "Bathalapalli Hospital Rdt". Ella asiente, y continua mirando por la ventana. Él vuelve a tocarla el brazo, ella le mira. Él pregunta su nombre, ella contesta. Él escribe en la libreta: " I love you", ella le dice que muy bonito y se gira otra vez para ver la espesura de la noche de al lado de la carretera. Él vuelve a tocarla el brazo, ella empieza a perder la calma. Él habla, ella no entiende, mira por la ventana. Él vuelve a llamarla, ella sigue sin entender, intenta ignorarle. El tío se vuelve insistente, ella le dice qué no entiende, qué ledu, qué no, qué no la toque, qué STOP. Él continua a lo suyo, la toca el brazo ahora ha sacado el móvil e intenta enseñarle algo. Ella le ignora, pero él continua tocándola el brazo. Ella ya no aguanta más y alza la voz en medio del autobús: que pare, que no la toque mas, que Ledu...

El conductor del autobús y unos chicos que estaban cerca le dicen algo al chaval, ella supone que es que pare porque él la deja en paz unos 5 minutos. Luego la vuelve a tocar el brazo y dice: "sorry", ella dice que ok y continua mirando por la ventana. Él vuelve a tocarla el brazo e intenta enseñarle algo en el móvil. Ella continua a lo suyo hasta que por fin llega a Bathalapalli. Ella se levanta, se cuida mucho de no tocar a ese tío, y se dispone a bajar. Justo en frente de las escaleras de bajada, alguien la toca el culo. Con la mala leche que había ido adquiriendo paulatinamente despues de aguantar unos 20 minutos a ese pesado, se gira con ganas de pegar a alguien. El hombre de justo de atrás no parece haber sido sino el siguiente, no quiere golpear a nadie sin saber exactamente quien ha sido, eso si se pone a insultar en español al que cree que ha sido hasta decir basta.

Una vez ella pisa tierra, siente como los ojos le pican, lo impotente que se ha sentido, mira varias veces hacia atrás buscando a alguien que la siga: nada. Está muy nerviosa, empieza a andar hacia el hospital, pero está francamente nerviosa así que para en un puesto en el que están cocinando y pide fuego para encenderse un piti. La gente la sonríe, son tan amables, le dan fuego, ella contiene las lágrimas. Conten los sentimientos, sigue hasta casa, busca a José y habla con él, él te hará equilibrarte - piensa ella. Reanuda la marcha con el piti en la mano. Al menos 5 hombres la llamarán la atención de camino al refugio del campus.

José no está en casa, ella se tumba en la hamaca y espera. Otros voluntarios se acercan, ella sin energía agotada responde con monosílabos. Por fin llega José. Ambos pasean durante 20min. La energía negativa se disipa, todo fluye.

Se reunió con el resto de españoles para cenar, y estuvo especialmente detallista con todos, trajo la fruta, recogió los platos, habló con la gente... pero me notaba vacía.


SUNKINDARKNESS

viernes, 2 de diciembre de 2011

Anantapur

Domingo, 27/11/2011

Me dispuse a salir de compritas. La ropa que me había traido es de buscona, no puedo enseñar tobillos, ni hombros, ni pechuga, y al día siguiente era mi primer día de trabajo, debía de presentarme de una manera correcta y ganarme la confianza de mi equipo de programadores, en vez de ser un pedazo de carne... así pues me dispuse a ganarme el  cielo comprándome ropita de colores y asándome bajo esta temperatura de 20-25º vistiendo manga larga.

Cogí un rickshaw para ir al centro del pueblecito en el que se encuentra el campus principal de la Fundación Vicente Ferrer. Al lado de la estación de tren hay una tienda de ropa llamada Rajasthan que es enorme y tiene los precios marcados... al final encontré tres punjabis y tres pantalones que no son del mismo color ni con los mismos dibus (ya me han llamado la atención por ello, debo ir conuntada).

 Una vez realize mis compritas me dispuse a pasearme por la ciudad de Anantapur, pocos metros había andado cuando mi coleguita Germán me propuso tomarnos una birra. Llegamos a un mostrador donde se servían wiskazos los hindus, y nosotros nos pedimos un par de Kinfisher Strong envueltas en papel de periódico que bebimos a unos 2 metros del mostrador, por lo visto nos podrían haber encerrado en la cárcel por beber en la calle, pasó un policía por al lado y no nos dijo nada :) ... supuestamente también te pueden encerrar por fumar en la calle. 


Seguimos andando y nos encontramos con un montón de vacas en mitad de la vía principal del pueblo, también había cerdos sueltos por todos lados. Hay que aclarar que los cerdos son los barrenderos de la ciudad, aquí las papeleras no existen, todo el mundo tira la mierda donde quiere y luego los cerdacos van y se comen lo que encuentran. El gobierno es quien compra estos cerdos y los suelta, y como hubo bastantes defunciones de cerdos porque se alimentaban con las bolsas de plástico, se ha suprimido su uso.


Pasando al lado de un puesto de comida, de esos que en Europa tendrían bastante mala pinta, nos entró las ganas de experimentar la comida de la calle. Nos comimos unos samosa que acompañamos de unas guindillas verdes, estaba deliciosamente picante :) . Mientras disfrutabamos de nuestra comida, una pandilla de niños no paraba de acercarse para preguntarnos nuestro nombre, el nombre de nuestros padres, y hasta el de nuestros abuelos :) .


Esa tarde peli, por la noche cenita especial de los cooperantes, hicieron corderito muy rico, y luego coche hasta el campus en el que pasaré la mayor parte de esta aventura: Bathalapalli.

SUNK IN DARKNESS